sábado, 9 de enero de 2016

Sobre el transporte público y como moverse en Sudáfrica

Sudáfrica tiene un sistema de transporte público bastante completo y eficiente para los estándares del continente.
Desde el Aeropuerto Internacional Oliver Tambo se puede volar a mas de una docena de destinos nacionales, y también a cualquiera de los continentes del mundo. Este es el aeropuerto con más tráfico aéreo de África.

Hay miles y miles de kilómetros de autopistas muy bien mantenidas (algunas son pagas) que surcan los variopintos paisajes del país. No es difícil encontrar combustible ni donde parar a dormir, y el valor de alquiler de un vehículo no será mayor a lo que se suele pagar en países fuera de Europa. Muchas veces será la mejor alternativa para recorrer a gusto el país.

Aunque muchas veces son mas caros que un vuelo, y pueden demandar hasta 10 veces mas tiempo, la red de buses de larga distancia de Sudáfrica está bien organizada y cubre los destinos mas populares como así también las rutas de larga distancia que llegan a sus países limítrofes (Namibia, Botswana, Lesotho, Suazilandia, Mozambique y Zimbabwe).

En todas las ciudades grandes hay servicios de taxis privados (amarillos). Por lo general son caros y hay que pedirlos por teléfono, o buscarlos en hoteles o centros comerciales ya que rara vez se detienen en la calle a levantar a un pasajero.

En Pretoria, Johannesburgo y en Ciudad de Cabo existe un servicio de Metro, pero no es recomendable para turistas por los altos índices delictivos.

Sudáfrica también invita a ser recorrida en trenes. Es posible llegar en coches cama de precio lógico a los principales destinos turísticos del sur del país, o de tomar algunos de los trenes mas lujosos, caros y famosos del mundo, como es el Rovos Rails, que por el valor de un departamento de dos ambientes te lleva en un recorrido a las Cataratas Victoria, Dar el Salaam (Tanzania), Namibia o las ciudades de Durban o Ciudad del Cabo. Los pasajeros deben seguir un Dress Code y dejarse llevar por el lento avance a bordo de un tren con ambiente de lujo victoriano. Otra opción que sigue siendo cara, pero mas moderada es la que ofrece el Blue Train que une las ciudades de Pretoria y Ciudad del Cabo.
Para el resto de los mortales están los minibus, que resultan el modo de transporte público principal, y a la postre mas eficiente de la Rainbow Nation. Están por todos lados y cubren las rutas mas importantes de las ciudades y de los suburbios circundantes, siendo a veces el único medio de transporte alternativo para estos habitantes. Son baratos y suelen llevar entre 14 y 20 personas. Van circulando a velocidades mayores a las permitidas o recomendadas, y salen desde los puntos neurálgicos una vez que están llenas, aunque siguen levantando pasajeros en el camino.

Es importante tener en cuenta que estos Minibuses no tienen porta-equipaje en los techos, por lo que no serán bienvenidas las grandes mochilas u otros bultos que ocupen lugar.
Una cosa que me llamó la atención cuando en Sudáfrica era el código con los dedos que utilizan los pasajeros y todos entienden. Sirve para indicar el destino de hacia donde uno se dirige, y facilitar el entendimiento entre transportista y pasajero, de modo que cuando hay alguien parado al costado de la ruta que levanta el dedo índice significa que se dirige hacia el centro (en donde están los edificios). Si apunta el dedo hacia abajo es que quiere ir a las cercanías de donde se encuentra. Tres o cuatro dedos hacia algunos de los costados refiere a otras localidades importantes.

lunes, 4 de enero de 2016

Las Ruinas de El Shincal

La Civilización Inca fue la última de las grandes civilizaciones precolombinas que habitaron América.  Su extenso territorio cubría partes importantes de lo que hoy se conoce como Perú, Bolivia, Colombia y Ecuador. También un amplio sector del noroeste de Argentina, en donde se encuentra, por ejemplo, la provincia de Catamarca. Allí, a unos 25 kilómetros de la ciudad de Belén (la capital departamental) y cerca del pueblo de Londres y de la Ruta 40 se encuentran las Ruinas del Shincal (o de Quimivil). 
Los Incas habían llegado desde el norte en 1470, conquistando a su paso todos los pueblos de la Cordillera de los Andes. En Argentina no tardaron en dominar a las parcialidades de Diaguitas, Calchaquíes y otras de Catamarca, Salta y Tucumán. Todos territorios que rápidamente pasaron a formar parte de lo que se conoce como "El Camino del Inca", una vasta red de 25.000 kilómetros que conectaba todos los pueblos del imperio desde Colombia hasta Catamarca.

En un esfuerzo conjunto entre Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, presentaron un proyecto para que esta red de caminos conocida como Chapaq Ñam sea considerada por UNESCO para integrar su lista de sitios Patrimonio de la Humanidad. Es la primera vez que seis países se unen, y lo lograron (clap, clap, clap) por decisión unánime, lo cual es muy bueno para el desarrollo de muchas localidades que rodean los sitios arqueológicos de los seis países mencionados.
Esta ciudadela cercana a Londres, la segunda ciudad mas antigua de Argentina  había estado habitada por parcialidades de los Paziocas y de la Cultura Belén mucho tiempo antes de que llegaran los Incas, que poco y nada tuvieron que ver con su construcción, pero con el correr de los años el Shincal de Quimivil se convirtió en una verdadera capital del poderoso imperio, ademas de haber sido su tributario mas austral.
Curiosamente, y pese a estar en Argentina y muy lejos del Perú y otras capitales mas poderosas, este lugar poco conocido para la mayoría, y que desde 1997 es Monumento Histórico Nacional,  resulta ser el sitio Incaico mas estudiado del planeta, tras mas de una década de investigaciones a cargo del Departamento de Antropología del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de La Plata que permitieron entender mas a fondo la dinámica del gigante Imperio Inca.
La zona urbana de El Shincal se desarrollaba en un valle fértil de las Sierras de Quimivil a 1.200 metros sobre el nivel de los mares. Se han encontrado restos de unos 100 edificios entre los cuales moraban mas de 800 individuos. Cifra que se multiplicaba cuatro o cinco veces sumando a los habitantes de los alrededores. Esto era un número importante de personas considerando la época.

Los edificios parcialmente reconstruidos dan una idea del gran tamaño de este asentamiento vital para los Incas, que desde aquí redistribuían una enorme cantidad de bienes, ya que Shincal se encuentra en un cruce de caminos de la Chapaq Ñam (Camino Inca) y el Kiri Kiri que llevaba a Chile a través del escénico Paso San Francisco.
Este lugar estuvo habitado entre los siglos XIV y XVI, y aunque los Incas vivieron sólo 66 años o 70 en el Shincal (y otras ciudadelas no muy alejadas), mas de la mitad de los miles de objetos cerámicos aquí encontrados pertenecen a esta cultura, lo que da la certeza que había una presencia mayor de población Inca en comparación a los otros asentamientos.

Más tarde este lugar ya destruido estuvo ocupado por las tropas del conquistador Diego de Almagro (descubridor de Chile y primer Europeo en Bolivia) después de haber probado suerte en la zona de el Bolsón del Pipanaco , y antes de continuar su camino hacia el Alto Perú.
En la Plaza de Armas (Aukaipata en Quechua) de El Shincal fue el lugar en donde los españoles decapitaron al Cacique Juan Chelemín, alias "El Bravo", para luego pasear sus restos por todo el territorio con ánimos de ofender y mantener a raya a las belicosas parcialidades indígenas en los días finales de esa Segunda Guerra Calchaquí, o "Gran Alzamiento" en donde ambas parcialidades habían peleado "hasta sacarse los ojos", y en donde los españoles estuvieron muy cerca de perder el control sobre las ciudades que con tanto esfuerzo habían fundado.
El acceso a la Reserva Arqueológica Inca de El Shincal (tal es su nombre oficial) está a metros de la mítica Ruta 40 y llegar es muy fácil. Tras abonar una entrada muy barata se puede recorrer un humilde museo en donde exponen algunas piezas arqueológicas encontradas de menor valor patrimonial que aquellas que se encuentran en los grandes museos provinciales, pero se aprecia el esfuerzo de quienes mantienen este lugar para los visitantes.
Luego un predio de mas de 20 hectáreas invita a ser recorrido a piacere, tanto por las ruinas como por sus alrededores, en donde hay mas de un mirador desde donde en antaño se veía el trajinar diario de las caravanas Incas llevando mercadería.
Los que salgan a caminar podrán verse sorprendidos por el fuerte aroma de la Rica-Rica, una planta medicinal del altiplano utilizada desde hace mas de mil años por los indígenas para tratar las debilidades estomacales, que puede beberse en cualquier tipo de infusión. De esta manera incorporamos los 5 sentidos en una visita a este sitio arqueológico que vale la pena descubrir.
Si bien reconozco que he bajado una sola vez a recorrer las Ruinas de El Shincal, pese a haber pasado por la puerta en casi una docena de oportunidades, el lugar me parece muy bueno y no dudaría en hacer una parada aquí si alguno de mis ocasionales acompañantes no conociera este lugar.