lunes, 17 de abril de 2017

Berisso, la Capital Provincial del Inmigrante

Berisso nació como un lugar en donde albergar a las nuevas industrias de un país que estaba viviendo con el modelo agro exportador su Época Dorada. El crecimiento de Argentina en aquellos años fue superior a la de cualquier otra nación del mundo.
En Buenos Aires una epidemia de Fiebre Amarilla se cobraba la vida de 20.000 personas. La faena de animales y la actividad salaril que se por aquel entonces se practicaba a la vera del Riachuelo fue vedada, y hubo que buscar un nuevo lugar.
Todo comenzó el 24 de junio de 1871 cuando Juan Berisso, un inmigrante genovés que tenía una chanchería, vió la oportunidad que esto representaba y puso la piedra fundacional de lo que sería el Saladero San Juan. Un año mas tarde Antonio Cambaceres inaugura el Saladero Tres de Febrero, y la zona cobra real dinamismo. En poco tiempo un millar de Europeos provenientes de la zona de los balcanes habían llegado con trabajo asegurado. Entre los dos empleaban a unos 2200 trabajadores, cifra por demás notable.
Fue alrededor de los galpones de los saladeros donde comenzó a crecer este barrio. Al principio sin planificación alguna, pero con la apertura de un tercer saladero (San Luis) en 1879, y su cercanía al puerto de Ensenada, el lugar se veía como una meca de la oportunidad y el progreso. Los primeros loteos de tierra ocurrieron, y esas casas originales de adobe fueron derrumbadas y en su lugar colocadas otras de chapa o madera.
Mas de medio millón de vacunos y un número similar de caballos habían pasado por los saladeros de Berisso. Había trabajo para todos y un enorme potencial de crecimiento, razón por la cual las primeras corrientes migratorias de finales del siglo XIX y principios del siglo XX se asentaron en lo que hoy conocemos como Berisso.

En 1904 comenzó a funcionar en la orilla del puerto La Plata Cold Storage, el primero de una serie de frigoríficos cuya casa matriz estaba en Cape Town, Sudáfrica. Allí empleaban a unas 700 personas.
Cuando en 1907 fue adquirido por Swift, era el saladero mas importante de Argentina.

El inicio de la Primera Guerra Mundial trajo una gran demanda de carne, y Argentina podía suplirla.
Ya en 1915 estaba funcionando el Frigorífico Armour (mas tarde Swift), inaugurado con la presencia del presidente Victorino de la Plaza y de Marcelino Ugarte, gobernador de Buenos Aires.
Esta fiebre por la carne hizo que Berisso experimentase un gran crecimiento poblacional, alcanzando las 10.000 almas de las que, mas de la mitad trabajaban por unas pocas monedas en los frigoríficos en las mas bajas condiciones de salubridad.
Los inmigrantes seguían llegando desde Medio Oriente, Albania, Bulgaria, Serbia, Eslovenia. También de Polonia, Bielorrusia, Croacia e Italia. Aparecen los primeros comercios y la industria se diversifica.
En 1923 comienza a funcionar la destilería de petróleo de YPF (hoy Repsol), y años mas tarde con un plan de beneficios impositivos se establece la Pattent Knitting Buenos Aires, una importante hilandería, que se conocería como Cooperativa Textil de Berisso. Por su lado, la industria cárnica continúa creciendo y emplea a casi 20.000 personas.
En la calle Nueva York, Lugar Histórico Nacional y la principal de 12 manzanas bien obreras y pintorescas, pegadas al puerto de Berisso, las pensiones estaban llenas, como así también los conventillos de chapa típicos de las zonas portuarias del Río de La Plata, creados por los italianos como viviendas multifamiliares.
Esta arteria tenía gran vida durante el día y la noche. Algunas pensiones de "camas calientes" como las de la "Mansión Obrera" eran compartidas por dos o mas trabajadores. A unos pocos metros los siempre animados burdeles, los bares de antesy sus comederos.
Dicen que allí se oían los mil idiomas, y ha de ser verdad. No sólo por los marineros que llegaban hasta su puerto, si no por que Berisso recibió una rica corriente de inmigrantes que nunca dejó de sentir orgullo por sus orígenes, pero tampoco quizo volver, haciendo de Argentina su patria.
La usina hidráulica se encuentra al final de la calle Nueva York y muy cerca de la dársena del río. De alguna manera es un símbolo de la industrialización de Berisso. Para su construcción se utilizó el acero en lugar al mas común hierro fundido.
Desde allí se movían hidraulicamente los guinches y malacates del puerto.
Esta fue la época dorada de Berisso. Tiempos en donde seguían llegando inmigrantes con ganas de trabajar, y el puerto estaba activo como nunca. Fue en esos años cuando comenzó a funcionar por orden de la Marina de Guerra el Astillero Río Santiago, un montón de talleres en donde construyen todo tipo de barcos para la Armada Argentina.
Berisso supo tener adversidades de todo tipo en las décadas siguientes. Todo ese crecimiento que tantas ilusiones trajo a los inmigrantes hoy se convertía en su peor pesadilla a partir del cierre de los frigoríficos. Hoy parece estar reinventándose con plantas y actividades en su puerto.

Sobre la Avenida Montevideo tiene su sede social el Club Atlético Villa San Carlos. Tal como lo merece la ciudad, hoy el club está viviendo su mejor momento jugando su primer temporada en el Nacional B, la segunda categoría del fútbol argentino.
Berisso creció como ciudad pero nunca perdió su personalidad y su impronta industrial. Esa impronta con la que supo ganar su autonomía y separarse del Partido de La Plata. Berisso hoy cuenta con mas de 100.000 habitantes.
Los clubes y organizaciones de inmigrantes tienen una nutrida presencia en esta lugar. No por nada Berisso es desde 1978 la Capital Provincial del Inmigrante y cada año en septiembre lo festejan con todo con un desfile sobre la Avenida Montevideo en el que participan todas las colectividades de la ciudad.
Ya pasaron esos años en donde Berisso era poco mas que una "ciudad dormitorio" para algunos habitantes platenses que buscaban ahorrarse unos mangos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Ensenada, Capital Nacional de la Soberanía

Cerca de lo que hoy es la ciudad de Ensenada, a 70 kilómetros de Buenos Aires y frente hace donde mas de 200 años atrás estaban las aguas del Río de la Plata, se encuentra el Fuerte Barragán. Desde allí se repelió uno de los intentos de desembarco durante la Primer Invasión Inglesa, sin embargo su historia comienza años antes.
Este estuario había sido descubierto por Hernando de Magallanes cuando hacía un reconocimiento de las costas de Río de la Plata en una expedición en 1520.
Poco mas de un siglo mas tarde estas tierras fueron adquiridas por un contrabandista de esclavos llamado antonio Gutierrez Barragán, primer capanga de este puerto clandestino y muy cercano a la ciudad.

En 1730, Bruno Mauricio de Zabala, gobernador del Buenos Aires de aquel entonces, manda una petición al rey de España para la construcción de una batería que le permitiera defender este puerto, pero le fue denegada. Fueron entonces los portugueses quienes construyeron el primero en 1736 cuando estaban en busca de hacerse de territorios en América del Sur.  La batería tuvo que ser reconstruida varias veces pues allí las crecidas del Río de la Plata pueden ser devastadoras.
                                                      Comienza la historia del fuerte

Un temporal borró del mapa el antiguo puerto de buenos Aires en 1800, por lo que las autoridades rioplatenses tuvieron que buscar un nuevo lugar para dar continuidad a las actividades comerciales. El lugar elegido fue la Bahía de Ensenada, por sus cualidades ya conocidas.  Allí se construyó un fuerte muy parecido al que se conserva en la actualidad. Paralelamente se autoriza la formación del pueblo, actual cabecera del partido.

                                                       
                                                      Las Invasiones Inglesas

Ya se tenía conocimiento de las aspiraciones británicas en América. Se habían divisado buques ingleses cerca de las costas de Brasil, y en 1806 ocurre la Primer Invasión Inglesa con hombres a cargo del General William Carr Beresford cuyo intento de desembarco fue repelido por las baterías del Fuerte Barragán a cargo de Santiago de Liniers, en un hecho significativo de los tiempos previos a la independencia.
Beresford recula y mas tarde logra desembarcar su ejército en la actual ciudad de Quilmes (mas cerca aún de Buenos Aires) sin resistencia alguna, y se encaminan a Buenos Aires, la cual toman durante 45 días en los que la bandera inglesa flameaba en Plaza de Mayo.

Mientras tanto Liniers forma un ejército en Montevideo y con ayuda de las milicias porteñas logra expulsar a los invasores en una gesta conocida como La Reconquista.
En 1807 ocurre la Segunda Invasión Inglesa. La flota británica había tomado el puerto de Montevideo justo al otro lado del Río de la Plata. Un contingente a cargo del Teniente General John Whitelocke logra desembarcar en Ensenada ya que el Fuerte Barragán (o Fuerte Cambaceres) se encontraba desprotegido. La sorpresa la tiene al llegar a la ciudad, donde se encuentra con gente armada y bien organizada dispuesta a combatir por su libertad.

En aquel entonces Buenos Aires tenía 45.000 habitantes. Poco mas de la mitad de los que tenía Nueva York, la ciudad mas grande de América. Casi todos los hombres participaron de alguna manera, por ejemplo en las barricadas organizadas por el Gobernador Martín de Alzaga, que con cerca de 9000 milicianos tomaron prisioneros a mataron a casi la mitad de los hombres de Whitelocke.

Para los ingleses fue una paliza difícil de olvidar. El gran papel del Cuerpo de Patricios (Infantería) al mando de Cornelio Saavedra, y que contaba entre sus filas con Manuel Belgrano oficiando de Sargento se ocupó del resto.
Este momento conocido como La Defensa hizo que España lograse mantener sus posesiones en el Virreinato del Río de la Plata y en América del Sur, pero sólo por un breve tiempo, ya que a partir de este momento comenzaron los preparativos para la Independencia Argentina y la liberación de los pueblos americanos.

Según las prolijas crónicas inglesas hubo 311 muertos en combate, 1808 capturados o desaparecidos. Curiosamente los cuerpos de los muertos de ambos bandos aún no han sido encontrados.
Con el paso de los años y ya con una América libre y soberana, el Fuerte Barragán pasó a cumplir distintos usos y funciones hasta que queda abandonado durante algunas décadas. Luego vuelve a cobrar protagonismo al ser utilizado como base por la Armada Argentina en 1955 en los días previos a la Revolución Libertadora. Desde allí partieron 34 aviones que bombardearon Plaza de Mayo para derrocar a Juan Domingo Perón.

Hoy el Fuerte Barragán y su zona aledaña es uno de los lugares preferidos de esparcimiento para los habitantes de Ensenada. Allí funcionan algunos museos que detallan ly cuentan la historia de por qué
Ensenada es considerada la Capital Nacional de la Soberanía.